Cuatro Dimensiones de la Fe

aguila

1) ALTITUD

¿Tu fe en Dios es suficiente?

La manera de hacer crecer tu fe en Dios es haciendo crecer tu fe en la Palabra de Dios.

“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” Romanos 10.17 

  • El original en griego = no dice “logos” (palabra escrita) sino “rhema” (palabra revelada).
  • No es sólo repetir como loro lo que dice la Biblia. Ni estar todo el día escuchando prédicas o una radio cristiana (todo eso es bueno).
  • Pero lo que hará crecer tu fe y confianza en Dios  es recibir una Palabra que te sea revelada y creer que se cumplirá, porque es una Palabra de Dios.

La ALTITUD de tu fe en Dios no se mide en centímetros, ni en metros… sino en OBEDIENCIA.

  • “Obediencia es fe en acción”
  • La fe es preparación para lo que se viene.
  • Si Dios te ha dado una Palabra de lo que Él piensa hacer, seguramente te ha dado instrucciones de lo que primero Él espera que vos hagas.

¿Estás dispuesto a hacer crecer la ALTITUD de tu Fe en Dios?

Si la respuesta es sí, entonces creele a Su Palabra, declarala en fe, obedecé con fidelidad… y prepárate para ver Su gloria, porque Dios te va a sorprender. ¡Amén!

2) ANCHURA

Muchos discípulos de Jesús creen que Dios puede hacer cualquier cosa, cualquier milagro, cualquier imposible… Pero les cuesta creer que eso lo puede hacer con ellos.

¿Tu fe es suficientemente ancha para incluirte a vos también?

Dios no hace acepción de personas. Si esa bendición, ese milagro que hizo con otras personas, todavía no lo hizo con vos, quizás sea porque vos mismo te tachaste de la lista.

Si sos una persona que cree en Dios y en Su Palabra, pero te cuesta creer que sus promesas se cumplirán con vos también, pedile al Señor que te ayude a creer.

Cuando el papá de un muchacho poseído por un espíritu que lo había dejado mudo vino a pedir ayuda a Jesús, el Señor le dijo: “Si puedes creer, al que cree todo le es posible.” E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: “Creo; ayúdame en mi incredulidad”. Marcos 9.23–24

Declaremos juntos: “Señor yo creo, renuncio a mi incredulidad.”

3) LONGITUD

Hay personas que tienen su medida de fe con una ALTITUD correcta: Creen que para Dios nada es imposible. Tienen también una ANCHURA correcta: Creen que Dios lo hará con ellos. Pero abortan lo que esperan y desean, porque a su medida de fe le falta extenderse en el tiempo. Por falta de perseverancia no reciben lo que esperan.

¿Estás dispuesto a pedirlo a Dios y reclamarlo hasta que se cumpla?

Para enseñar este Principio, Jesús contó la parábola de la viuda y el juez injusto. La viuda venía ante el juez todos los días a pedirle: “Hazme justicia de mi adversario”Y el juez injusto no quería hacerle justicia. Pero a causa de la insistencia y perseverancia de la viuda, finalmente le concedió lo que le pedía.

Y Jesús dijo:¿Acaso Dios no les hará justicia a sus elegidos, que día y noche claman a él? ¿Se tardará en responderles? Yo les digo que sin tardanza les hará justicia.” Lucas 18.7–8 (RVC)

Si por la perseverancia de la viuda, el juez injusto le hizo justicia. ¡Cuánto más hará Dios, que es Padre y Juez justo, con sus hijos que claman a Él de día y de noche!

Esa bendición, ese milagro, esa promesa de Dios  no la esperes sentado en una reposera. Pedila, pedila, pedila… Reclamala en el nombre de Jesús. Y declará las cosas que no son como su fueran, una y otra vez.

¿Hasta cuándo? = ¡Hasta que se cumpla! Porque si Dios lo prometió, lo va a cumplir.

Veamos algunos ejemplos en la Biblia:

  • Elías oró 7 veces hasta que llovió. 
  • Daniel leyó la Palabra que Dios le dio al profeta Jeremías, donde prometía que el cautiverio del pueblo de Dios duraría 70 años. Y al darse cuenta que el tiempo se había cumplido, empezó a orar, a clamar, a pedir… Pero la respuesta no llegaba. Hasta que Dios envía un ángel a Daniel, y le dice:

Entonces me dijo: “Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. 13 Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. Daniel 10.12–13

Si todavía no se cumplió la Palabra que Dios te dio, es muy posible que sea porque hay una batalla espiritual en los aires. El enemigo no quiere que esa Palabra se cumpla. Pero si realmente le crees a Dios, y crees que Él cumplirá con vos la Palabra que prometió, no dejes de pedir y se cumplirá.

Seguí clamando, orando, ayunando… ¿Hasta cuándo? Hasta que esa Palabra se cumpla y Dios te conceda la victoria. ¡Amén!

4) PROFUNDIDAD

Así como la ALTITUD hace que tu fe se extienda mirando a Dios y creyendo en Su Palabra. La PROFUNDIDAD hace que mires tu interior y te hagas esta pregunta: 

¿Crees en vos mismo?

La fe no es sólo en Dios, sino en vos también. Sabemos que separados de Cristo nada podemos hacer. Pero es importante cómo te ves a vos mismo, cuando te miras reflejado en el espejo de la Palabra de Dios.

¿Creés que podés hacer lo que Dios te ha pedido hacer?

Los doce espías fueron a inspeccionar la tierra prometida. Diez de ellos, al regresar, dijeron:

Vimos también a los gigantes, a los descendientes de Anac. Al lado de ellos nos sentíamos como langostas, y así nos miraban ellos también. Números 13.33 (DHH)

  • ¿Alguna vez te has visto como una langosta frente a un gigante?
  • Ellos no entraron en la tierra prometida, y murieron en el desierto, no porque no creyeron en Dios, sino porque no creyeron en ellos mismos.
  • ¿Sabías que según te veas a vos mismos, serán los territorios que tomes o dejes de tomar? 
  • ¿Serán las oportunidades que aproveches o dejes pasar?
  • ¿Sabías que antes que creyeras en Dios, Él creyó en vos? Él tuvo fe en que al crearte cumplirías el propósito para el cual te dio la vida.

Frente a los desafíos de este año, con todas las complicaciones de la pandemia y la cuarentena:

  • ¿Vas a seguir viéndote como una langosta? ¿Un don nadie? ¿Un incapaz?
  • O como Josué y Caleb te animás a mirar esos gigantes, y en el nombre de Jesús decir:
  • “Los comeremos como pan” Números 14:9
  • “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” Romanos 8:31
  • “Mayor es el que está en mí, que el que está en el mundo” 1 Juan 4:4
  • “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Filipenses 4:13

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